Una Condena

Preciosa condena
Todo lo que me pasa en mi vida es malo, pero esto que siento por ti es lo único verdaderamente bueno, este sentimiento que me llena, que me inunda, eso que lo he venido callando eso es la verdad, yo siempre te he amado, ese amor que se esconde en lo más profundo y obscuro de mi corazón, ese amor que tiene miedo a que un día sea descubierto, ese amor que con el tiempo se queda mas y mas enterrado, ese amor que siento por ti mi amor, esa desesperación que me está matando, esa muerte tan dolorosa pero tan hermosa.
Mis alas las he cortado para evitar ir volando, volando a ese mundo en el que tú y yo estamos juntos, en ese maravilloso mundo que no existe. Mis manos y pies los he encadenado para no poder ir corriendo a abrazarte. Mis labios los he suturado para no besarte.
Yo, solo yo me he condenado a ese amor tan inmenso que me he creado, que me ha cegado, yo quiero olvidarme de ti, quiero desaparecerte de mi obscuro corazón. Pero que ha pasado no puedo realizarlo, trato de cubrirte con un simple rechazo, pero aunque yo lo intente no puedo olvidarte. Tu como un intruso vuelves a entrar a mi corazón, todo por una simpleza, tus ojos, tu sonrisa me han enamorado.  


Alma

Demonios del Interior

Fragmento de una obra que se perdió.

-Cómo dijo Diotima de Mantineia: >>Todo lo que es genio (demonio) está entre lo divino y lo mortal<< -

-Luchando por salir al exterior, por dominarme por completo. Por hacer de las suyas en cada ocasión. Cómo los titanes bajo el mar, los apreso con cadenas, jaulas y candados y mientras ellos en su afán de escapar hacer temblar mi cuerpo. 

-Existen por que me hacen humana y vulnerable, pues un demonio benigno se encuentra dentro de mí. Este demonio es mi trato por la existencia, es el trueque de lo que me hace humana y el puente de la cruda realidad a la hermosa fantasía.

-Si, son genios, sabios y conocedores de lo prohibido, incitadores de mi deseo sexual y propiciadores de mi sed asesina.  

-Vivir es una constante batalla contra ellos pues lejos de ser normal, me convierten en un engendro de lo desconocido. Un incubo más para ellos.  Y cuando por fin cedo ante su poder mientras me fusiono con ellos y mis más profundos y secretos deseos se vuelven realidad y la armonía con lo correcto se rompe.

-Se liberan y son siervos a su vez de perversa lista de acciones que creo en un subconsciente no tan desconocido para mí. Domino y soy dominada. Temo y soy temida. A pesar de que no quedan satisfechos las cadenas se vuelven a forjar bajo la poca voluntad que ofrece mi cuerpo y una vez más la sociedad ignora los males que han cometido utilizando mi cuerpo como instrumento principal.

-Sabias fueron sus palabras entonces, pues su poder no es divino y no es mortal, es meramente una combinación de deseo y posibilidad. 


Besos,

Morry

Ausencia

Por un momento estoy, no hay nada más que un aroma en el aire, mientras trato de recordar a qué o quién pertenece ese aroma, me pregunto que es eso que se extiende infinitamente.
Estoy y no hay nada más que una sensación de mareo que se funde con la luz que parece danzar. Estoy y no hay nada más que una mente sin recuerdos, una mente sin propósito con dejo de desesperanza. Estoy y no hay nada más que una razón sin ningún truco o trampa. Estoy y no hay nada más que un alarido que parece de dolor, de frustración. Estoy y no hay nada más que un futuro irreal, condenado al desvanecimiento. Estoy y no hay nada más que ese sabor amargo y áspero a la vez que trata de sofocar la más mínima ilusión. Estoy y no hay nada más que el deseo de rendirse, de no seguir por ninguna de las metas que tenías.

¿Quién soy? ¿Por qué estoy aquí?

Estoy pero ya no hay más dolor. Estoy pero ahora puedo moverme. Estoy pero ya siento ninguna carga. Estoy pero la razón desapareció. Estoy pero la esperanza ya no es necesaria. Estoy pero el rencor no murió. Estoy pero las mentiras existen. Estoy pero la promesa está incumplida. Estoy pero ya no hay deseo…

Estoy y sé que alguien más está aquí también en este infinito, sin embargo ese alguien tiene planes, ese alguien sabe algo que yo no. Lo sabe y yo trato de huir. Pero no hay razón Finalmente esta presencia toca mi mano. Sabe que ya no hay nada más, nada de que preocuparse. Fue solo por un momento.


¡Demonios, cómo deseo recordar de qué o quién es ese aroma!
Pero desgraciadamente, ahora ya no estoy.

Besos,

Morrigan.